Frases sobre la Encarnación

En esta tercera semana de Adviento, queremos compartirles algunas frases de san Juan Eudes sobre la Encarnación de Jesús. Estas fueron extraídas de las imágenes que envía la Unidad de Espiritualidad Eudista los días 25 de cada mes, recordando este maravilloso misterio.
"Jesús, al contemplar a tu Padre, en el momento de tu Encarnación, también te has fijado en mí. Has pensado en mí, me has amado, te me has dado. Al comenzar a vivir en la tierra comenzaste a vivir para mí" (O.C. I, 421)
"Jesús, por el misterio de su Encarnación, unió nuestra naturaleza a la suya y Él se unió a la nuestra, la llenó de sí mismo y se revistió de ella." (O.C. I, VII parte).
"Podemos honrar a María con alguna plegaria o ejercicio devoto, con el santo Rosario, práctica común a todos los cristianos y medio excelente de honrar el primer misterio de la vida de Jesús y la mayor maravilla de Dios en el cielo y en la tierra, a saber, el misterio de la Encarnación del Hijo de Dios en la santa Virgen María. Nunca se repetirá demasiado el Ave María, porque jamás se pregonará suficientemente la memoria de este misterio." (O.C. I, Cómo debemos honrar a la Virgen María)
"El mayor de los misterios y la más grande de las obras es la formación de Jesús en nosotros... Es la acción más grande del Padre eterno, cuya ocupación durante toda la eternidad es producir continuamente a su Hijo en sí mismo. Y fuera de sí no ha realizado nada más admirable que formarlo en el seno purísimo de la Virgen en el momento de la Encarnación." (O.C. I, 271).
"El primer fundamento de la vida cristiana es la fe... La fe es una comunicación y extensión de la luz y ciencia divinas infundida en el alma de Jesús en el momento de su Encarnación." (O.C. I, 168).
"Así como las tres personas divinas han cooperado conjuntamente con un mismo poder y bondad en la obra admirable de la Encarnación, también se hayan presentes en nuestro Bautismo y cooperan juntas para darnos el nuevo ser y la vida nueva." (O.C. II, 181.
De esta manera, Juan Eudes nos hace contemplar el misterio de la Encarnación y nos propone meditarla como la obra principal del Padre en María.